SANTO DOMINGO RD.- “El sol de México” deleitó a más de 10 mil personas que se dieron cita al estadio Quisqueya, con el auspicio de cerveza Brahma Light, marca que puso a gozar a su “Fan Zone” en un espacio donde había cerveza a borbotones.

Luis Miguel, elegante y distinguido como siempre, hizo alardes con su fascinante voz en un estupendo escenario, equipado con modernos juegos de luces led, una pantalla central y dos laterales, y un sonido tan perfecto que permitió disfrutar de la banda que acompañó al artista, compuesta por 14 músicos y dos coristas finamente ataviadas.

El popular cantante disfrutó de los aplausos de un público que parecía enloquecer con su actuación, y que tarareó junto a él sus conocidas canciones, entre ellas: “Tu o ninguna”, “La incondicional”, “La Barca”, “Suave”, así como diferentes canciones de su más reciente producción, como el bolero “Tres palabras”.

La interpretación de “Come fly with me”, escrita por Jimmy Van Heusen y Sammy Cahn, trajo a la mente de los presentes el refrescante y agradable recuerdo del siempre recordado Frank Sinatra, quien hizo popular esta pieza en 1958. La magia de la tecnología con la imagen y la voz de Sinatra en las pantallas, y el dúo de Luis Miguel en la escena hicieron de éste un impactante momento.

 

LOS MÁS ALEGRES.- El “Fan Zone” de Brahma Light fue el espacio más chispeante de espectadores, y es que disfrutando de su cerveza favorita, los privilegiados asistentes tararearon las canciones del admirado artista mejicano.

Al momento de las canciones movidas resaltaron los grupos de amigos que se confundían en abrazos y saltos más que animados, adornando el ambiente con sus sonrisas y sus “coros”; mientras que al momento de las canciones románticas a más de una pareja se le vio mirarse a los ojos intercambiando pensamientos y sellando el instante con un beso.

Pero no sólo el “Fan Zone” de Brahma Light disfrutó de cervezas a borbotones, sino también el área de prensa, donde los servicios y atenciones fueron a pedir de boca.

 

ORGANIZACIÓN.- Tanto el área VIP como en la Súper VIP los asistentes disfrutaron de espacios y pasillos despejados, señalizados y confortables, un servicio de eficientes camareros y una plataforma de seguridad que en todo momento se vio coordinada y atenta a cualquier “sospechoso” movimiento.

Para Symon Díaz este concierto hubiera significado un 100 total, si en la puerta de entrada no se le hubiera hecho la vida imposible a los periodistas de los medios digitales, que, a pesar de haber sido invitados y  tenido su ticket de acceso de prensa en las manos, se les imposibilitó la entrada al espacio por no estar en una supuesta lista.

Aún así, los comentarios de parte de los asistentes para Díaz en esta ocasión fueron más que favorables, ya que se pudo advertir que no hubo sobreventa y sí mucha organización.