Diversas entidades del sector agropecuario se reunieron en Neyba, con el propósito de relanzar la producción de uvas y vino en el país, desde un enfoque productivo y turístico. La actividad formó parte del Primer Festival Nacional de la Uva 2018, en el que se comprometieron a impulsar proyectos para que sea sostenible la producción de ese cultivo.

 

Entre las organizaciones participantes estuvieron la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios (CONFENAGRO), la Cooperativa de Vitivinicultores (COOPEVINE), la Dirección General de Desarrollo Fronterizo, la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), la Cooperativa de Ahorro y Crédito Coopfeproca, y la Fundación Piedra Blanca.

 

El Primer Festival de la Uva reunió a los principales productores y procesadores de la Región Enriquillo, a la cual pertenece la provincia Bahoruco.

 

Estos cuentan con más de 30 marcas de vinos, según explicó

Frank Tejada, gerente general de Coopfeproca, y presidente de CONFENAGRO en Azua, y quien hizo una exhortación a explotar la asociatividad de cara a la industrialización de la uva y el fomento del cooperativismo en todo el Sur.

 

Coopfeproca maneja una cartera de créditos de más de 600 millones de pesos, con más de 23 mil socios.

 

Tito Bejarán, director general de Desarrollo Fronterizo, se comprometió con impulsar la producción de uvas y vinos, y a reactivar la Mesa de la Uva, dirigida por la Cooperativa de Vitivinicultores de Neyba (COOPEVINE), y otras entidades.

 

Nelson Ramírez, asesor técnico de Confenagro, con maestría en Economía Agrícola, comprometió a esta entidad en la asesoría técnica en el acompañamiento a los productores, pero enfocando la importancia del enoturismo, de alta importancia en los actuales momentos, y que constituye un verdadero potencial para el país.

 

Teófila Élcida Pérez, presidente de Coopevine, anunció que el Festival de la Uva de Neyba 2018 marca un antes y un después en la producción de la vid, y resaltó la necesidad de lograr el apoyo de las autoridades.

 

En la actualidad, República Dominicana importa más de 4 mil millones de pesos en uvas y vinos, una parte de los cuales se pueden producir en el país y generar riquezas en las comunidades.

 

Los organizadores lamentaron la ausencia del Instituto de la Uva (INUVA), entidad rectora de la producción, la cual se encuentra desconectada de los productores.

 

Asimismo, aseguraron que el país tiene excelentes condiciones climáticas para la producción de uva, lo que la convierte en una excelente oportunidad de desarrollo.