La Alianza Dominicana Antitabaquismo (ADAT) demandó el cumplimiento de las leyes y  normativas para el control de los nuevos productos de tabaco durante  la celebración del Tercer Foro Nacional sobre Ambientes Libres de Humo de Tabaco, que se realizó en el marco del Congreso Internacional de la Sociedad Dominicana de Neumología y Cirugía de Tórax en un hotel de Santo Domingo.

 

El Dr. Samuel Ramos, coordinador de la ADAT, manifestó que el  tabaco es la Primera Causa de Muerte Evitable en el Mundo. A pesar de ello, más de mil millones de personas en el mundo son fumadoras.

 

Dijo que el tabaco es el único producto de consumo humano que enferma a todos sus consumidores y mata hasta a la mitad de ellos. Cada año el tabaco mata a más de 7 millones de personas. De los cuales, 6 millones son consumidores del producto y alrededor de 890 mil son no fumadores expuestos al humo de tabaco ajeno.

 

“En la República Dominicana, cada año más de 6,410 personas en son asesinadas por enfermedades causadas por el tabaco. Sin embargo, más de 11,100 niños y más de 871,000 adultos continúan consumiendo tabaco cada día”, agregó.

 

Consideró que en vista de que el tabaco daña la salud, el físico y el espíritu de la República Dominicana por lo que el país tiene el deber de adecuar su normativa interna a los estándares internacionales que en materia de control de tabaco ha determinado la comunidad internacional. Para dicho fin, es imperativo aplicar las observaciones y recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud y demás organismos afines, en particular lo dispuesto por el Convenio Marco para el Control del Tabaco que, si bien no ha sido adherido por la República Dominicana, constituye el principal referente internacional en la materia.

 

Planteó que hay que tomar en cuenta que el derecho a respirar aire puro, libre de humo y contaminación, constituye uno de los elementos del contenido esencial del derecho a habitar en un medio ambiente sano, equilibrado y adecuado, el cual se encuentra amparado en el artículo 67 de la Constitución.

 

Además, la ciencia ha demostrado inequívocamente que no existe un nivel seguro de exposición al humo del tabaco ajeno y que la única forma efectiva de proteger a las personas es la prohibición absoluta de fumar o vapear en todo espacio cerrado, sin ningún tipo de excepciones.

 

En relación a los nuevos productos de tabaco, el Dr. Eduardo Bianco citó que un informe de enero de 2018 de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de los Estados Unidos concluyó que “Existe evidencia sustancial de que el uso de cigarrillos electrónicos aumenta el riesgo de usar cigarrillos de tabaco combustibles entre los jóvenes y adultos jóvenes”.

 

Puntualizó que los  nuevos productos de tabaco son populares entre los niños y niñas. Numerosas encuestas muestran que los cigarrillos electrónicos y otros dispositivos (Hookah, Juul, IQOS) se han convertido en los productos de tabaco más utilizados entre los jóvenes, superando a los cigarrillos tradicionales.

 

Dijo que tanto los cigarrillos electrónicos como los cigarros se venden en una gran variedad de sabores dulces, como algodón de azúcar y el chocolate. Un informe del Cirujano General de 2016 concluyó que el uso de nicotina por parte de los jóvenes de cualquier forma, incluidos los cigarrillos electrónicos, es inseguro, puede causar adicción y puede dañar el cerebro adolescente en desarrollo. Los cigarrillos electrónicos JUUL parecen memorias USB; se venden en sabores como mango,  popurrí de frutas, en otros y el fabricante afirma que cada cartucho JUUL contiene tanta nicotina como un paquete de cigarrillos.

 

El Dr. Miguel Azqueta alertó que los cigarrillos electrónicos  no ayudan a las personas a dejar de fumar. Algunos adultos usan cuando quieren dejar de fumar  cigarrillo de tabaco. Sin embargo, la mayoría de las personas que usan cigarrillos electrónicos no dejan de fumar.

 

Mencionó que los productos de tabaco calentados –PTC– (Hookah e IQOS) producen aerosoles con nicotina y otras sustancias químicas que los usuarios inhalan por la boca. Liberan nicotina (contenida en el tabaco), una sustancia altamente adictiva. Además, contienen aditivos no tabáquicos y suelen estar aromatizados. Estos PTC permiten imitar el hábito de fumar cigarrillos convencionales, y algunos utilizan cigarrillos diseñados específicamente para contener el tabaco que se calienta con el cual se genera el vapor (Vaping o vapeo).

 

En esa misma línea de idea, el Dr. Sergio Díaz, dijo que en cuanto a los IQOS, en un informe presentado por el Comité Asesor Científico de Productos de Tabaco de la FDA se concluyó que la evidencia científica que Philip Morris International proporcionó contiene lagunas graves y fue insuficiente para respaldar sus afirmaciones de que su producto de tabaco calentado IQOS reduce los riesgos de enfermedades relacionadas con el tabaco o que es probable que lleve a los fumadores adultos a cambiar por completo. Críticamente, Philip Morris tampoco proporcionó a la FDA ninguna evidencia sobre el impacto del producto en jóvenes que no fuman.

 

El comité encontró que la evidencia presentada por Philip Morris no justificaba una afirmación de que “los estudios científicos han demostrado que cambiar completamente de cigarrillos al sistema IQOS puede reducir los riesgos de enfermedades relacionadas con el tabaco. El comité también encontró que Philip Morris no había respaldado adecuadamente un reclamo propuesto que” cambiar completamente a IQOS presenta menos riesgo de daño que continuar fumando cigarrillos”.

 

En vista de lo antes mencionado, es por ello que la  OMS afirma que todas las formas de consumo de tabaco son nocivas, incluidos los PTC. El tabaco es intrínsecamente tóxico y contiene carcinógenos, incluso en su estado natural. Por lo tanto, los PTC deberían estar sujetos a las medidas normativas y reglamentarias aplicadas a todos los demás productos de tabaco, en consonancia con el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco.

 

El Dr. Bianco expresó que las políticas integrales de control Tabaco, que abarcan todas las formas de consumo de tabaco, reducirían el número de víctimas mortales del tabaco, que de otro modo crecería con cada año que pasa. También ayuda a garantizar que la industria tabacalera no pueda pasar por alto las vidas de la gente de la República Dominicana.

 

Mientras que el Dr. Samuel Ramos puntualizó que no se puede dejar pasar la oportunidad sin reiterar nuestra denuncia de que la Philip Morris Internacional está invitando a sociedades médicas y a médicos en particular para presentarles su nuevo producto a fin de que los puedan recomendar a sus pacientes como una alternativa “menos dañina”.

 

Los representantes de la ADAT denunciaron públicamente la flagrante violación a las leyes 48-00 y 42-01, en relación a fumar en espacios cerrados y a la advertencia sanitaria en los empaques de productos de tabaco, que está cometiendo esta multinacional invitar a degustaciones de su nuevo producto en su tienda de un centro comercial de esta capital y al no colocar la advertencia sanitaria en sus productos ni en su publicidad. Vapear y fumar, ambos son dañinos.