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Por Ramón Mercedes

 

Nueva York.- Miles de personas despidieron a la largo de las vías de la ciudad Yonkers al capitán del Cuerpo de Bomberos de Nueva York (FDNY), Michael Fahy, quien muriera cuando inspeccionaba un escape de gas reportado en una vivienda de El Bronx, donde funcionaba un laboratorio de marihuana de cuya responsabilidad las autoridades acusan a dos dominicanos.

 

Envuelto en una bandera de color rojo brillante del FDNY, su ataúd fue cargado hasta la Iglesia Anunciación y luego hasta el cementerio en la parte trasera del camión de bomberos que el fenecido usó para acudir al siniestro. Es el bombero 1,145 en morir cumpliendo con su deber desde el inicio del Departamento en 1865.

 

Se estima que más de 10 mil personas le dieron su último adiós el pasado sábado. A su sepelio acudieron bomberos de toda la nación y agentes policiales de varios estados aledaños. Cientos de integrantes del FDNY se manifestaron por las calles vestidos con chaquetas de color azul marino, de doble botonadura nítidas, reflejando el estado de ánimo sombrío de la funeraria.

 

Al llegar y salir de la Iglesia la multitud permaneció en silencio y los estruendosos bocinazos de los camiones del FDNY y de la Sociedad Esmeralda Pipes fueron los únicos sonidos audibles. Cientos de los presentes lloraron.

 

Fahy, que ingresó como bomberos en 1999, tenía 44 años, padre de tres hijos de 6, 8, y 11 años, y su esposa  Fiona Fahy, fue declarado héroe por el alcalde Bill de Blasio y el Comisionado de Bomberos, Daniel A. Nigro, también lloró.

 

En el 2012, después de 13 años de servicio, se convirtió en el jefe del batallón 19, convirtiéndose en el segundo más rápido en hacerlo en la historia del FDNY.

 

Recibió su licenciatura en derecho en la Universidad de Binghamton en 1994 y su maestría en el Centro para la Defensa Nacional y la Escuela Naval de Postgrado de Seguridad, de acuerdo a los registros de educación.

 

Su esposa Fiona declaró con ironía al cerrar de calles y ver la congestión del tráfico creado por el funeral de su marido, que él odiaba el congestionamiento vehicular, ya que le impedía estar a tiempo donde se le necesitaba.

 

Con relación a la explosión que le causó la muerte se encuentran detenidos los dominicanos Julio Salcedo, de 34 años y Garivaldi Castillo, de 32 años, a quienes las autoridades sindican con la conexión ilegal de gas, para elaborar marihuana artificial en un laboratorio que tenían.