LA DANILOMANIA El desbordamiento de la publicidad política del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y del gobierno y su financiamiento de una red nacional de medios y comunicadores, es una de las explicaciones de las altas preferencias electorales que le arrojan las encuestas, en contraste con graves insatisfacciones en ellas mismas expresadas.

Todas las encuestas han dado a Danilo Medina en camino a reelegirse en primera vuelta, pero él y su grupo partidario quieren ratificar el control total de los tres poderes del Estado, por eso no se conforman con menos del 60 por ciento del voto, para liquidar definitivamente a Leonel Fernández y prolongar el nuevo liderazgo mesiánico.

Felices con la Gallup-HOY

Esta vez cuatro ministros del gobierno no salieron en rueda de prensa para impugnar los resultados de la encuesta Gallup-HOY, y pedir explicaciones, como hicieron con la anterior, publicada en la primera semana de febrero. El 51.8 a 35.7 por ciento, diferencia de 16 puntos, de Danilo Medina-Luis Abinader que marcó aquella no era suficiente. Querían a su candidato sobre el 60 por ciento, y lo consiguieron con tres décimos adicionales, frente a un opositor que retrocedía 5 puntos.

La única explicación visible es que esta encueta se hizo en la misma semana en que Medina pronunció su triunfal discurso reeleccionista que pretendió ser de rendición de las cuentas gubernamentales del año pasado. Y disfrutó del enorme privilegio de monopolizar todas las frecuencias de radio y televisión a nivel nacional y medios digitales de la internet.

El nivel de propaganda que mantienen el PLD y su gobierno, con tantas otras ventajas adicionales, ya no se explica sólo en querer ratificar todo el control del Estado, sino en hacerlo de forma apabullante, para reducir más la oposición y aplastar definitivamente al expresidente Leonel Fernández, a quien le están diciendo que no lo necesitan en la campaña, y lograr así un predominio de largo plazo del presidente Medina.

Ya estrategas del danilismo dicen abiertamente que no correrán el riesgo de que un “Leonel vengativo”, pueda volver al poder, y que el único que garantizaría que no ocurra es Medina, y que ya saben modificar la Constitución sin costo político.

Monopolio de la publicidad

Que Abinader cayera en cinco puntos y Guillermo Moreno bajara del 4.3 al 3.5, y que Minou Tavárez apenas marque el 1.3 por ciento, con otros cinco candidatos sin registro, no debería sorprender a la luz del monitoreo a la publicidad política de febrero en prensa, radio y televisión, que acaba de publicar el movimiento Participación Ciudadana (PC), según el cual el PLD gastó el 79.3 por ciento del total, y con sus aliados el 81.5 por ciento, seguido del Partido Revolucionario Moderno y aliados con el 17, 8 por ciento.

Si es extrema la diferencia entre los dos primeros, es terriblemente antidemocrático que los otros siete partidos con candidaturas presidenciales, apenas dispusieran del 0.7 por ciento de la publicidad. Con esas cifras no se puede hablar de competencia electoral.

Es relevante que del total de la publicidad de febrero en los medios masivos, ascendente a 453 millones 339 mil pesos, el PLD invirtiera 369 millones equivalente al 86 por ciento de los 429 millones 356 mil pesos que recibirá del presupuesto nacional para todo el año. Con razón se oponen a una legislación que transparente el origen del dinero que gastan los partidos, como ocurre en casi todo el mundo democrático.

Se desborda el gobierno

Como si esa desproporción fuera poco, y que se repite en vallas y afiches en las vías públicas, el gobierno en pleno también se ha desbordado en publicidad en el primer bimestre, según el informe de PC, habiendo gastado mil 113 millones de pesos, con un incremento superior al 100 por ciento. De esa suma el Poder Ejecutivo gastó 841 millones, 14 millones por día, con 157 por ciento de aumento, en relación al mismo período del año pasado, cuando gastó 5 millones 440 mil pesos diarios.

Los datos de PC provienen del Sistema de Información de la Gestión Financiera del Gobierno, y resalta que la Presidencia de la República registró un incremento del 300 por ciento en el bimestre, mientras los ministerios de Administración Pública y Educación lo elevaban en 258 y 238 por ciento.

En su anterior informe de observación electoral, ya PC había establecido que el gobierno dominicano era el mayor anunciante del país (probablemente un récord mundial), más que las grandes cadenas de tiendas y empresas de telecomunicaciones y que el PLD era el décimo, por encima de los bancos y de consorcios empresariales, y que en el 2015 el gasto publicitario gubernamental se elevó 37 por ciento en relación al 2014.

La sumatoria de los 556.5 millones gastado en publicidad gubernamental por mes en el primer bimestre, que en su mayor parte califica como propaganda electoral, más los 369 millones 603 mil invertidos por el PLD en febrero, arroja un total ese mes de 926 millones de pesos, más de 10 veces lo gastado por todos los partidos de oposición. A lo que habría que agregar el inmenso costo de miles de comunicadores de todas las categorías que a nivel nacional se dedican a promover las candidaturas peledeístas.

Explica las inconsistencias

Esa inmensa maquinaria publicitaria y propagandística, capaz de convertir al exalcalde de Nueva York Rudolph Guilliani en un impostor y delincuente, porque lo contrató Abinader como asesor en seguridad ciudadana, y que reduce a “una pendejaita” la prisión en Brasil del asesor de la campaña electoral del presidente Medina, Joao Santana, y que oculta las revelaciones sobre soborno de millones de dólares en la compra de los aviones Tucanos, podría ser una de las explicaciones de las inconsistencias que siguen arrojando las encuestas.

Por ejemplo, la misma Gallup-HOY que otorga un 60 por ciento de preferencias electorales a la reelección, establece que el 61 por ciento de los propios encuestados cree que su situación económica es mala o muy mala, con sólo 16 por ciento que la percibe buena o muy buena.

Hay todavía mayores inconsistencias: el 81 por ciento cree que la nación precisa de un cambio político en los próximos años, para el 35 por ciento de ellos muy grande o revolucionario. El 85 por ciento cree que la corrupción es un problema nacional grave o muy grave, y el 75 por ciento señala la delincuencia e inseguridad ciudadana como principal problema nacional, seguido del costo de la vida, escasez de fuentes de trabajo, apagones y corrupción.

Si el poder de la propagada es reconocido universalmente, nadie debería sorprenderse del nivel de aprobación de un presidente con ese nivel de inversión publicitaria y que enuncia logros y manipula cifras durante hora y media monopolizando todo el sistema nacional de radio y televisión.

Es contra todo el Estado

Tal como proclamó Danilo Medina cuando lo derrotó Leonel Fernández en las primarias para la candidatura presidencial del 2008, es todo el Estado que está venciendo. Todavía en la campaña del 2012 que lo llevó al poder, al proclamar “sus convicciones democráticas”, Medina sostuvo que la institucionalidad nacional necesitaría 20 años para soportar un proceso reeleccionista, “porque los funcionarios, cuando van a un proceso de reelección, no distinguen la línea que separa los bienes públicos de los bienes partidarios”.

La abultada nómina pública y las nominillas, suman más de 700 mil personas, y más de 2 millones 200 mil tienen tarjetas para acceder a subsidios que sólo mitigan la pobreza, constituyéndose en una inmensa base clientelar. Cada senador, además de los barrilitos, suspendidos por dos meses, tiene veinte empleados a su servicio, una inmensa ventaja frente a sus retadores de la oposición.

Pero además, las candidaturas del PLD cuentan con el beneficio de los órganos judiciales: El tribunal Superior Electoral llegó al extremo de tratar de imponerle un candidato a la alcaldía capitalina al principal partido opositor, y la Procuraduría General inició acciones judiciales contra su candidato a senador por San Cristóbal, el mismo día en que fue inscrito, desenterrando una investigación del 2013 sobre acusaciones de manejo irregular de fondos en la Federación de Fútbol.

Es contra todo el Estado que lucha lo que el PLD dejó de oposición, después de tragarse golosamente a gran parte del Partido Reformista y del Partido Revolucionario Dominicano, Y se los tragó con los recursos públicos, los mismos con lo que ha comprado todo lo que ha podido mercantilizar de la sociedad dominicana.-

Monitoreo del gasto en publicidad

Cuadro #1: gasto en prensa, radio y TV

Elecciones 2016

Gastos en publicidad de los candidatos

Del 1 al 29 de febrero del 2016

Partidos y aliados

Monto en RD$

%

PLD

369,603,597.23

81.529%

PRM

80,869,843.37

17.839%

FNP

1,551,945.33

0.342%

Alianza País

932,095.83

0.206%

PQDC

208,183.33

0.046%

APD

132,910.00

0.029%

PRSD

29,816.67

0.007%

PUN

11,583.33

0.003%

Total

453,339,975.10

100

Fuente:Publimonitor. Tercer Informe de Observación Electoral de Participación Ciudadana