DANILO EN DISCURSOLa encuesta Gallup-HOY publicada esta semana presenta una poblaci贸n contradictoria, que da alta aprobaci贸n a una reforma constitucional que la mayor铆a cree comprada, y a la reelecci贸n presidencial y la gesti贸n del gobierno, a pesar de expresar que la corrupci贸n lo abarca todo y que le agobian la delincuencia, la inflaci贸n y el desempleo.

Con 63 por ciento de preferencias electorales el presidente Danilo Medina corre c贸modo a su reelecci贸n, favorecido por una cultura presidencialista y continuista, fortalecida por el clientelismo y el reparto del Estado y por un enorme aparato medi谩tico, todo lo cual obliga a los opositores a unificarse por lo menos para evitar la insignificancia.

Alta aprobaci贸n de Danilo

El nivel de aprobaci贸n que arroj贸 la encuesta Gallup-HOY a la reforma constitucional y el proyecto reeleccionista del presidente Danilo Medina sorprendi贸 hasta a sectores progubernamentales que tem铆an un mayor costo pol铆tico derivado de la forma en que se consigui贸 modificar la Constituci贸n y por los antidemocr谩ticos pactos de reparto que la viabilizaron.

La preferencia del 62.6 por ciento registrada por Medina, con apenas 17.4 por ciento para Luis Abinader, 3.6 por Guillermo Moreno y 1.2 para Quique Ant煤n, arroja un desnivel sin precedente a 10 meses de una elecci贸n presidencial. En la historia de las encuestas electorales dominicanas nunca se hab铆a registrado una diferencia tan alta, muy superior a la ventaja de 54.4 a 34.5 por ciento que a la misma distancia de los comicios del 2012 obtuvo Hip贸lito Mejia frente a Medina, entre los que estaban habilitados para votar y de 47.9 a 33.4 por ciento en el universo de la encuesta Gaallup-HOY publicada en agosto del 2011. Al final Medina pudo remontar la diferencia y obtener en primera vuelta con 51 por ciento del sufragio, aunque con la ayuda de todo el poder del Estado, que no dispondr谩n ahora sus opositores.

En relaci贸n a la anterior Gallup-HOY, publicada en febrero, Medina redujo sus preferencias en 6.4 por ciento y Abinader las elev贸 en 4, mientras Moreno ca铆a 5 por ciento. En la oposici贸n se esperaba un resultado menos desfavorable, como el arrojado por una encuesta telef贸nica de Newlink publicada esta misma semana por el peri贸dico El Dinero que marcaba 54 a Medina, 37 para Abinader, 7 a Moreno y 2 para Ant煤n.

Muy bajo costo de la reforma

Analistas y articulistas, incluyendo a progubernamentales, esperaban un mayor costo pol铆tico de la forma en que se aprob贸 la reforma de la Constituci贸n para viabilizar la repostulaci贸n del presidente Medina. Resalta que el 52 por ciento de los encuestados por Gallup entienden que corri贸 el dinero, contra s贸lo 26 por ciento que no lo cree, y otro 22 por ciento que no responde, y tambi茅n que 67 por ciento, dos tercios, desaprobara el pacto Danilo-Leonel para seleccionar las candidaturas para los comicios del pr贸ximo a帽o.

Esas altas tasas de rechazo no impidieron que el 64 por ciento manifestara aprobaci贸n por la reforma constitucional, lo que podr铆a explicarse en la cultura presidencialista y la hist贸rica adscripci贸n de los dominicanos al continuismo en el poder, as铆 como en la laxitud frente a la corrupci贸n, que muchos ven como cosa normal en la pol铆tica a pesar de que, en correspondencia con lo que ocurre en el mundo de hoy, crece en el pa铆s su rechazo.

Esa laxitud es contradictoria con el 88 por ciento que en la misma encuesta considera que la corrupci贸n en los gobiernos y la pol铆tica dominicana es un problema muy grave y que se manifiesta principalmente en la polic铆a, los pol铆ticos, funcionarios del gobierno, los abogados y los militares. Otra contradicci贸n es que aunque el 60 por ciento estima que en este gobierno hay igual o mayor corrupci贸n que antes, 62 por ciento piensa que el gobierno est谩 interesado en enfrentarla. Pero el 60 por ciento considera que se requieren sanciones dr谩sticas, incluso de c谩rcel para combatirla, en uno de los pocos pa铆ses del mundo democr谩tico que no tiene un solo pol铆tico preso por corrupci贸n.

Mayores contradicciones

En esta encuesta se repite una contradicci贸n fuerte entre los niveles de aprobaci贸n del presidente Medina y las insatisfacciones con los resultados de un gobierno pr贸ximo a entrar en su cuarto a帽o. Resalta que 82 por ciento apruebe la gesti贸n del mandatario, aunque apenas cuatro de sus renglones fundamentales reciben m谩s del 50 por ciento de reconocimiento, especialmente educaci贸n, con 87 por ciento, construcciones con 62 y turismo y salud, con 55 y 53 por ciento.

La insatisfacci贸n se expresa a partir de los renglones de deportes, transporte, control fronterizo y medio ambiente, con notas por debajo del 40 por ciento. Pero electricidad, reforma policial, manejo de conflictos, pobreza, econom铆a y seguridad ciudadana quedan con menos del 30 por ciento. En materia de inflaci贸n, empleo y delincuencia la aprobaci贸n queda entre 17 y 14 por ciento.

M谩s a煤n, a la pregunta sobre cu谩les son los principales problemas del pa铆s, los mayores se帽alamientos son para la delincuencia, que abarca dos tercios, y le siguen alza del costo de la vida, desempleo, falta de electricidad, agua potable y corrupci贸n administrativa.

Una mina que est谩 explotando el releccionismo es la del nacionalismo, maximizando hasta niveles irresponsables una supuesta conspiraci贸n de todo el mundo contra la naci贸n dominicana, de la cual el presidente Medina es su nuevo salvador, promoviendo un inconcebible aislamiento del pa铆s.

Posibles explicaciones

Desde el principio de su gobierno, a Medina se le ha dado m谩s cr茅dito por su estilo e imagen personal que por los resultados, en contraposici贸n con su antecesor Leonel Fern谩ndez y por la ausencia de alternativas de oposici贸n en perspectiva de crear nuevas ilusiones. Relegado Fern谩ndez y a煤n con la emergencia de Abinader y su partido, el mandatario conserva su fuerte posicionamiento. Las llamada visitas sorpresas, con las que se acerca a la poblaci贸n, son de los referentes de su 茅xito, aunque los desembolsos de financiamiento prometidos no pasan de los 7 mil millones de pesos, menos del 0.5 por ciento del gasto presupuestario de los tres a帽os de gesti贸n.

La masiva propaganda gubernamental, de unos 7 mil millones de pesos anuales, que nutre a los medios de comunicaci贸n y el inmenso entramado de periodistas y comentaristas asalariados del Estado, adem谩s de la extensa red del clientelismo, son de los factores que sustentan el presidencialismo, en uno de los pocos pa铆ses donde el gobierno es el mayor anunciante y a la vez patrono de alta proporci贸n de los comunicadores en ejercicio.

Pocos ponen atenci贸n a la red clientelar del gobierno que incluye m谩s de 2 millones de tarjetas para subsidios directos a la comida, asistencia escolar, energ铆a y combustibles. Son tan bajos que apenas palian la pobreza, que mantiene tasa del 42 por ciento, pero generan lealtades. Y el gobierno sigue elevando el gasto de personal, que registr贸 un incremento del 22 por ciento en la primera mitad del a帽o.

Unificarse o morir

Con el nivel de preferencias que registra el reeleccionismo en la encuesta m谩s acreditada del mercado, m谩s las ventajas del control absoluto del Estado, el desaf铆o es muy grande para una oposici贸n que todav铆a trata de reconfigurarse tras el virtual entierro del Partido Revolucionario Dominicano, que habiendo obtenido 47 por ciento contra ese poder estatal en la 煤ltima elecci贸n, absurdamente renunci贸 a llevar candidaturas propias cuando faltaban 11 meses para los pr贸ximos comicios, quedando a expensas de una alianza a煤n indefinida, con el partido gobernante.

Los n煤meros de Gallup-HOY y las perspectivas nacionales indican la urgencia de una total convergencia de quienes pretendan enfrentar la maquinaria de poder absoluto del Partido de la Liberaci贸n Dominicana, que tendr铆a que configurarse en torno a las candidaturas de Abinader y Moreno, por lo menos para aspirar a un mejor balance congresual y municipal.

Hay todav铆a amplios espacios para ganar apoyo de los sectores insatisfechos por razones socioecon贸micas que multiplican sus protestas y demandas, de los preocupados por la institucionalidad y el equilibrio democr谩tico, y de los m谩s de 700 mil j贸venes que llegan a la edad de votar, en su mayor铆a con escasas oportunidades de desarrollo.

Como todos han adelantado, un amplio frente electoral que gane credibilidad tiene que conformarse a partir de un programa m铆nimo de cambios sociales, econ贸micos e institucionales, compromiso real para reducir la corrupci贸n y malversaci贸n en todos los estamentos del Estado, y con candidaturas que generen ilusi贸n de renovaci贸n. Pero tienen que lograrlo en breve plazo antes de que se afiance la sensaci贸n de invencibilidad que ya proyecta la reelecci贸n. La permanencia de la dispersi贸n tendr铆a un costo devastador para la sociedad dominicana y para quienes persistan en ignorar la realidad.-