MOCA._ El director de la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Moca (CORAAMOCA) y ex diputado peledeísta Rafael Martínez anda “manga por hombros” acompañado de una escolta que supera la de la mayoría de ministros e incluso, hay quienes se atreven a decir que hasta la del presidente Danilo Medina. Un andanada de severas críticas se ha desatado contra la actitud del funcionario, cuya categoría es inferior a la de cualquier incumbente de una dirección general, acusándolo de petulante, prepotente y exhibicionista en momento en que el presidente de la república pide a los dominicanos amarrarse los cinturones, especialmente después de la entrada en vigencia del paquetazo fiscal.

Se desconoce de dónde saca Martínez fondos extras para pagar a sus espalderos, quienes lo escoltan hasta para “ir al baño” y se “cuadran” como guardias del ejército en las oficinas de CORAAMOCA en la calle Presidente Vázquez, casi esquina Sánchez, cuando el funcionario está en su despacho.

La situación ha irritado a cientos de mocanos que acuden a la entidad a hacer los pagos mensuales del servicio de agua y entre quienes lo ven en las calles y actividades públicas, haciendo gala del “poderío”, máxime cuando su posición no implica ni representa ningún riesgo.

La yipeta tipo caravane en la que se transporta Martínez es una Toyota Tahoe, placa oficial 921, 920 números menos que el carro del presidente Medina.

Ese tipo de vehículo todo terreno es generalmente usado por altos funcionarios y en Estados Unidos por agentes del Servicio Secreto y el FBI para escoltar al presidente norteamericano de turno.

Martínez, quien ha dicho que el agua que se genera en el acueducto de Moca es de “tan alta calidad” que se puede beber sin hervirla, lo que también ha sido calificado como una burla al pueblo, hizo una aparición hace unos días en un acto en el paraje Bonagua en medio de un aparataje que espantó a más de uno.

Sus guardaespaldas, armados “hasta los dientes”, usando chalecos anti balas y bloqueando espacios por los que camina su jefe, manteniendo a raya a todo el que quiera acercarse al funcionario.

Amplios sectores de la sociedad mocana y del propio PLD, creen que Martínez debe cambiar su estilo de comportarse o que el presidente Medina lo destituya del cargo como castigo a la desobediencia a la línea presidencial de sencillez, humildad y austeridad con la que se está manejando el mandatario.

A diferencia del gobernador provincial Diloné Ovalles, quien apenas se hace acompañar por un chofer un solo miembro de seguridad y su asistenta, Martínez se ha convertido en Moca en el símbolo nacional de la continuidad de la arrogancia y prepotencia que mostraban la mayoría de funcionarios en los gobiernos del ex presidente Leonel Fernández.

Una pregunta colectiva le hacen los mocanos al director de CORAAMOCA, ¿es esa la manera más adecuada de continuar lo que está bien?