BUENOS AIRES, Argentina- El Foro de Cooperación América Latina-Asia del Este (FOCALAE) reconoció el reto que significa para muchas naciones la volatilidad de los precios en los mercados de alimentos y de petróleo y se comprometió a respaldar el esfuerzo que lleva a cabo la República Dominicana para frenar la especulación financiera a través de mecanismos internacionales y nacionales que permitan regular los mercados de futuros.

 

La posición está consignada en la Declaración de Buenos Aires y fue  aprobada durante la Quinta Reunión Ministerial de FOCALAE, un mecanismo de diálogo, cooperación y entendimiento mutuo en el que participan 18 países latinoamericanos y 16 de Asia del Este.

 

El compromiso se adoptó luego de que el Ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Morales Troncoso,  instara a los países a acordar medidas específicas para evitar que la crisis alimentaria pueda agravarse por efecto de descontrolados aumentos en los precios de los granos, impulsados por la especulación financiera.

 

“Necesitamos acordar medidas específicas para garantizar una regulación racional de los mercados, incluyendo el aumento de la transparencia en los precios, lidiar con la prohibición a las exportaciones y regular la especulación financiera que impulsa hacia un alza descontrolada los precios de los alimentos básicos”, explicó.

 

Planteó la urgencia de hacer un nuevo consenso internacional por la estabilidad de los precios, tras indicar que esa estabilidad “es un requisito imprescindible de la seguridad alimentaria, un imperativo para la transición hacia nuevos patrones de generación energética y una necesidad urgente en países desarrollados y en vías de desarrollo que buscan evitar nuevas crisis económicas”.

 

El Canciller detalló ante el FOCALAE, los esfuerzos del Presidente Leonel Fernández por dar la voz de alerta sobre la necesidad de regular o frenar una práctica dañina, que empobrece y amenaza con desestabilizar economías y sociedades enteras como es la especulación financiera con los precios de los alimentos y del petróleo.

 

“La República Dominicana considera que se requiere un nuevo consenso entre todos los miembros de las Naciones Unidas que cree mecanismos que aseguren la vigilancia y regulación de los mercados de futuros para garantizar la integridad del mercado y mitigar la manipulación y la volatilidad de los precios a fin de que los productores puedan blindarse de las fluctuaciones mediante la cobertura de protección de riesgos.

 

Refirió el apoyo logrado por el mandatario de parte de Jefes de Estado de varios continentes, incluyendo diecisiete naciones de Centroamérica y del Caribe, en su misión de aunar voluntades para que las naciones, a las que la codicia financiera está poniendo en riesgo, reclamen que la Asamblea General de las Naciones Unidas identifique mecanismos que eviten una calamidad humana sin precedentes.

 

Puntualizó que “se requiere cooperación, no competencia”, para enfrentar con alguna eficacia una situación tan preocupante como la pronosticada por la especulación financiera.

 

Los miembros del FOCALAE abarcan más de un tercio de la población mundial, el 32 por ciento de la economía del planeta, más de un 40 por ciento del comercio y representan el 30 por ciento del producto bruto interno mundial.

 

Morales Troncoso planteó, también, sus preocupaciones en cuanto al futuro de la agricultura, ante las amenazas significadas por el cambio climático, la degradación ecológica, el crecimiento de la población, el aumento de los precios de la energía y la creciente demanda de carne y de productos lácteos.

Planteó la necesidad de “forjar un nuevo futuro agrícola”, a partir de priorizar las necesidades de los pequeños productores de alimentos.

 

Consideró que los gobiernos y las empresas deben adoptar políticas y prácticas que les garanticen a los agricultores el acceso a los recursos naturales, a la tecnología y a los mercados, con el objetivo de obtener mayores beneficios en productividad, en intensificación sostenible y en reducción de la pobreza.

 

Agregó que la divergencia en la productividad y el crecimiento de la población para el Este de Asia, excluyendo a China, La India y el resto del Sur y el Centro de Asia, se adicionan como elementos que apuntan a un futuro en el que la agricultura se verá en apuros para mantener el ritmo de la demanda.

 

“Reconocemos que el reto es enorme y que los recursos y el tiempo son escasos, pero tenemos la convicción de que este podría ser uno de los foros donde se tomen decisiones importantes, como las que requiere un comercio inclusivo y dinámico”, dijo Morales Troncoso al puntualizar la necesidad de la cooperación entre los miembros del FOCALAE para abordar la compleja problemática.

 

Destacó el valor de que América Latina y Asia del Este reconozcan la importancia de un orden internacional democrático, fundamentado en el respeto de los derechos humanos, de los principios del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.